27 ago. 2009


No quiero pensar, me niego, y sin embargo pienso. Mayormente cuando me recuesto hundiendome entre los almohadones de mi sillón y me invaden los recuerdos. Evoco memorias, olores, colores, sensaciones nefastas o encantadoras. Nunca sabré donde mi cabeza volará, y ante mi imposibilidad de luchar me dejo llevar.

Viajo en el tiempo, me adelanto, retrocedo, me pierdo. Pocas son las veces que me logro hallar, tan intensas, un minuto de paz, revelaciones quizás.



Mientras enciendo el tercer cigarrillo de la caja que se desvanece, junto a las sonrisas que se pierdem y las cenizas que en su consumición me liberan, me percato de que hilando cabos llegué a extremos insensatos, incoherentes, que poca relación guardan con lo que comencé pensando.



Lola, Lola. ¿Puede ser que de tan simple llegues a convertirte en la complicación máxima?. Complicación, simplicidad. Todavía no entiendo las definiciones de estos términos, ni creo jamás entender las de muchos, qe por simples son demasiado complejos. Siempre o jamás, todo o nada, ... parecen tan exactos que en su práctica son demasiado vagos. Pienso en que no deben existir, en que son sólo una maner de decir, lo que no se puede hablar.



Reparo en el dolor de cabeza que me provoca filosofar, y en que no creo llegar a una conclusión coherente en ese estado, y tomo el libro más cercano. Lo abro en cualquier página, despues de todo debe ser la decimocuarta vez que leo esas palabrs. Me gusta hacer eso, a veces coinciden los textos con mis pensamientos, y como creo que nada es casualidad, tomo ese hecho como alguna especie de señal. Algo serio. Tal vez delire demasiado, tal vez me complique con las cosas simples, como generalmente lo hago. Quizás seria mejor ir a dormir Lola, y despertarte temprano a caminar, a observar las pequeñas maravillas. Sería lo mejor, si el insomnio me permitiera pegar los ojos y soñar, aunque sea unos minutos.



Me adentro aún más en el sillón sintiendo que me hundo con la respiración, trato de controlar mi respiración y por unos instantes cierro los ojos y sueño que soy aire.
Contradictoria, entre un sí y un no, entre el blanco y el negro. El paso dado y el paso retrocedido. El cielo y el infierno, la calma y el tsunami, la A o la Z. El cero y el infinito; como sumar y restar y no multiplicar, a veces dividir y otras suprimir.
El corrector que permite borrar y que ahora ya no tiene contenido utilizable para su función. el caos y el desorden, vivir o morir, lorar, reir, saltar, bailar, bitchear, perder el sentido de la orientación. Vagar en el desierto y no aburrirse de su monotonía.

Antonella Dawson.

25 ago. 2009

Vago por mi casa esperando encontrar una respuesta a la nada. Camino los rincones sin rumbo fijo ni ambiciones. Me detengo y observo los fantasmas de mis sueños merodeando suicidados escondiéndose en los recovecos del pasado. Es entre escritos que los días pasan por mi lado vacíos, dejan destellos de ilusiones, pero la abulia carcome mis tan escasas ganas. En lugar de los minutos, los que se consumen son los cigarrillos, y la magia de estar vivo.
Ya no soy la misma que un día fui, no todo me es indiferente, y el consumo del tiempo me desgasta , cuando ayer no me percataba.



Lola.

22 ago. 2009


Aquel cigarro de la mañana ya no se consumía con mi angustia, se consumia porque sí, porque aspiraba su nicotina, porque lo gastaba en un vacío sin limites ni razón de ser.
Recordé a la que me ayuda a remar cuando ya no puedo más pero nunca la tengo cerca cuando la necesito. El remo se soltó de las manos y no lo quise ni alcanzar. No existió reacción ni tampoco la lentitud cuando se nota tarde que algo ya no está donde debería. Simplemente lo dejé ir y me dejé llevar por la corriente. Me sumí a la nada, y no luché contra la angustia que se hacia constante, como siempre. La corriente no me llevaba a ningún lado, sólo percibía la nada, la neblina tapaba todo a mi alrededor, si es que existía algo más a mi alrededor que el agua infinita. Se avecinaba el momento de la última aspiración. Acerqué mi boca hacia el filtro y aspiré deseando que apareciera una sensación distinta, algo más acogedor, el abrazo del frío en esa mañana tan inefable de mi día. La expulsión se me hizo eterna, botaba y botaba el humo pero no botaba nada más. El cigarro ya se había consumido pero mi dolor permanecia latente y aun así lo podía sentir. La angustia oprimía mi pecho y mi corazón latia en el pasado pesado, en el peso que cargo en mis hombros y en el paso que no se da para avanzar sino por una inercia más.

-Antonella Dawson. (Pensamiento perpetuo).

19 ago. 2009


Hace días que el insomnio no me deja en paz, quizás sean semanas pensandolo bien. Bah, en este momento ni siquiera puedo asegurar que soy conciente del tiempo. Me recuesto en la cama, leo, apago la luz, cierro los ojos, pienso ... uno, dos, tres ... prendo la luz de nuevo, fumo un cigarrillo, doy vueltas para todos lados, miro el techo, veo la hora, pienso, analizo, desmenuzo todo lo que puedo, trato de poner mi mente en blanco.

Finalmente vencida por el agotamiento que me provoca intentar dormir, me levanto a tomar mi preciado cafe de todas las mañanas y fumar el cigarrillo reparador de pesadillas.

... Cómo me agota intentar descansar. Cuanta bronca me da olvidar los delirios que surgen en la cama cuando estoy intentando hacer lo que se que no podré y no tengo ningún lugar donde anotar...



En fin, será que no podré dormir más?

there's nothing better than a cup of coffee and a cigarette early in the morning

_____________________________________________ (L)

12 ago. 2009

yo no busco ser como nadie, solo qiero ser aire. yo no qiero q todos me amen, solo qiero a el importarle. no qiero q nadie me vea, solo bsuco desaparecer d esta tierra. para no tener q colmar las expextativas d nadie, ni simular q soi lo q no puede ser nadie.siempre busqe ser perfecta, y parece q lo traigo conmigo incrustrado, tanto q la presion de ser lo q no soi y todos creen me asfixia me agobia. y es tanto tanto lo q inconscientemente me he esforzado, qe termino siendo parte miaa, qe no me alcanza, qe ya no me llena, qe necesito indiscutible ser perfecta en todos y cada uno de los sentidos q la palabra permita.no me importa si me lastimo en el camino, y perdon si a ustedes los lastimo, pero a esta altura es inevitablee.nunca pedi ser asi, nunca pedi estar asi, es lo qe me toco y trato de convivir con mi realidad lo mejor q puedo, para no morirme en el intento.

-LOLA

11 ago. 2009


Lola, te miro y tus ojos me provocan tristeza. ¿Sera porque la reflejan?. Quisiera que mis palabras no entraran por uno de tus oidos y salieran por el otro, pero creo que ya es inevitable. Se hizo una costumbre tuya muy arraigada creer lo que quieres creer y no interiorizar las opiniones de los demás. Igualmente, poco importa, sabés que seguiré acá, aunque el alma se me destroce con tus suspiros y esos ojos llenos de anhelos incumplidos.


Miras cada diez segundos exactos tu celular, cuál si tuvieras un cronómetro incorporado, esperando ... siempre esperando aunque sabes que cuando suene no va a ser él quien va a llamar. Estas tan llena de esperanzas que aún con aquella certeza vos esperas. ¡Ay Lola!, ¿cómo hacerte entender, que te aferras a una historia que ya fue?.


Vamos a caminar - me decis, sin preguntarme, ordenándome, y claro, yo te sigo, aunque sean las dos de la madrugada y el frío afuera penetre en los huesos y los taladre. Caminamos en silencio, un cigarrillo tras otro, y el tiempo vuela hasta consumirse. Ahora perdiste el reloj interior y el sentido del tiempo. ¿Cómo sos tan cambiante?. No, vos tampoco sabes como sos, y ni siquiera comprendés que SOS, pero seguis avanzando.


Lola, yo te quiero, pero a veces, a veces te detesto con toda mi alma. No tengo alternativas, te amo porque sos mía. Te amo porque es asi la vida en definitiva. Ni vos ni yo necesitamos explicaciones, somos una misma persona y por eso no podría faltarnos ninguna de las dos partes.


Volvamos, quiero dormir. Son tus últimas palabras y no hablas más hasta la otra mañana, aunque tampoco duermas.


- A
¿Alguna vez tuvieron algo que nunca imaginaron llegar a tener y luego fueron incapaces de desprenderse por más razones o excusas tuvieran para hacerlo?

Exactamente en eso desencadenaron mis historias de 'amor', que por no ser total, me terminó encarcelando al perpetuo recuerdo. Eso, si es que realmente es digna de ser llamada una 'historia de amor' algo que no es de a dos. Pero por ahora podría argumentar que por un pequeño lapso de tiempo si lo fue.

Quientos motivos para dejar, olvidar, espantar; y de nada sirvieron por mi concepcion de que el amor es indiscutiblemente incondicional. Por lo cual la ecuación era simple, aunque carente de lógica para muchos. No podía abandonar a quien amaba/amo porque amar es sinónimo de acompañar, de ser siempre incondicional.

Aunque sincerandome, la principal razón fue SU incondicionalidad para conmigo, su compañerismo con mis delirios y su poco miedo ante los disturbios de mi mente. Es tan simple como complicado, bien o mal, a nuestra manera, aunque nos lastimemos, nos amamos.



- LOLA
"gracias por todo, por no haberte asustado y haber sido incondicional"

"de nada, te quiero muchisimo, y lo haria toda la vida porque sos una persona muy especial"


quizás es por eso que tengo tanto miedo de dejarte marchar. El terror de saber que puedo llegar a perderte es agobiante, me ahoga en medio de pensamientos que corren por todos lados y no me dejan en paz. Es simplemente eso, el miedo.

historias que nacen de madrugada, delirios del desvelo. Oscuridad. Dos, tres, cuatro cigarrillos que se consumen en el tiempo. Tazas de café desparramadas sobre la mesa, la repisa y el suelo. Fantasmas merodeando suicidados, convertidos en palabras que no van a ningún lado. Un cúmulo de recuerdos envueltos en papeles desechados, aniquilados en el miedo.
Lluvia, afuera la lluvia. Se cuela por la ventana, la huelo, la siento, me penetra en los huesos, y revivo mientras el cielo se aclara, debe ser ya de madrugada. Pero aquí no pasa el tiempo, al menos no cuando escribo. No preguntemos por qué, ni como, sería ilógico por lo inexplicable del caso. Pero algo es cierto, cuando caliento el café del día anterior, agarro un papel y un lápiz y prendo un cigarrillo en el que con cada pitada consumo un poco de vida, el tiempo no existe. Muere, porque lo quiero muerto.
Importa la habitación, el café, el cigarrillo y las palabras que se dibujan solas para terminar coronando la decoración del piso abarrotado de hojas ya desechadas, con palabras que por haber sido plasmadas jamás podrán ser olvidadas.


Los mejores escritos nacen de los delirios de madrugadas