29 sept. 2010

Ni tan simple.

"Dame amor, que estoy de muy mal humor. Me revolque por la realidad y ahora estoy destruida". Un sorbo de este trago amargo que tanto amo no vendrìa mal. Quizàs hasta podria curar algunas viejas heridas que luchan por sanar en estos dìas. Hoy sin edulcorante, sin azùcar, que sea a secas, simple, como lo es la vida misma. Simpleza que nos encargamos de complicar, de enrollar. ¿Por què serà que le agregamos tantos aditivos?. Tal vez lo simple nos aburre, es posible. Pero que lindo es. Que bien se siente que tan sòlo se trate de agua y cafè y de nada pero nada màs.

Me gustan las cosas simples. Como el cigarrillo de la tranquilidad en medio de la noche. O el trago negro amargo de las mañanas. Dicho asi suena lleno de obscuridad, pero nada màs alejado de eso. Tiene luz, tiene los primeros cantos de los pàjaros ahi afuera. Tiene la alegria de saberse despierto. Vivo. Tiene por delante un nuevo dìa, un nuevo camino por ser transitado y disfrutado (:
Tiene muchas cosas, y eso lo hace simple. ¿Contradictorio?. No, no lo creo. Todo depende de donde se mire. La acumulaciòn de simplezas no hace a la complicacion, ni a la complejidad.

21 sept. 2010

Paris.

Paris es más que un lugar, es más que una ciudad. Es que Paris para mi simplemente ES, y ser lo hace a veces ser todo. Paris esta dentro nuestro, dentro mío, de Lola, dentro de Antonella. Esta en la lluvia a través de la ventana, en la lluvia mojándo mi cara. Es el café sin azúcar de la mañana temprano, en el café amargo. Esta en los libros. En mi amado Julio. OH si, cortázar huele a Paris, o Paris a Cortázar. Como prefieran pensarlo.

Paris no está alla fuera, esta aqui, dentro de mi alma. Por eso somos dos, o mucho más que dos.
.




Café sin azucar por favor. Y un poquito más de libertad!!!


(asi estamos mucho mejor.)
. Lola.

15 sept. 2010

Viaje mental con pasaje a París.

Tengo el extraño pensamiento de creer que no hay lluvia mejor situada que en París. 
El sonido perdido en las esquinas de las calles sin fin, las gotas vertidas en el suelo gris, los pasos rápidos de los que no disfrutan una buena empapada de la más pura felicidad de la naturaleza que llora de risa. 
El transparente jamás color que pinta las caras de sonrisas siguiendo el swing de la danza de la lluvia. 
Los paraguas abundan en la ciudad. Se pueden ver del tamaño de hormigas desde un rascacielos que con solo mirar te mojas de felicidad. Son hormigas que van germinando, parecen de color y van caminando, sin sentido ni rumbo definido. 
Son unos mutantes más de esa ciudad.

Lo sé, a pesar de que nunca he pisado el suelo de París, ni Francia, ni ningún lugar fuera de este país.

3 sept. 2010

puede ser...

Pueden pasar muchos años. Pueden pasar muchas personas. Pueden pasar muchas brisas de aquellas que siempre terminan por llevarse las cenizas. Pueden pasar muchas sonrisas duales, lagrimas inefables y sin embargo los seres no mutarán.
Pueden enfriarse mil cafés, o los lugares del ayer, pueden quebrarse cientos y cientos de tazas de café pero siempre me quedará igual, aunque puede mejorar. 
Puede fallarnos una cuchara, puede faltarnos un plato, puede errar el encendedor pero no nos puede fallar, faltar ni jamás errar el cigarro y el café; y si puede llover pues mejor aún.
Puede haber chocolate, y pueden haber corazones que laten y laten pero no dejaré de llorar.
Puedo escribir un mal texto. Podemos abrazar lo prohibido. Podemos superar los momentos pero jamás podremos quemar los recuerdos.