29 dic. 2010

Popurrí.

A veces el corazón se complica un poco
el sueño no llega
y prevalecen por defecto los ojos abiertos y rojos.
Los días pasan y uno se queda en el pasado.
Ya no conoce de fechas y con suerte se sabe qué día es hoy.
Y marca la tendencia estar sentada en una silla
o acostada con o sin almohada.
Con suerte se tiene certeza de la hora
algo aproximada con solo asomarse a la ventana.
Los pasos son más lentos
y uno acostumbra a cansarse con caminar la cuadra,
hasta se cansa un poco de escribir.
Y la monotonía aparece por la ventana como la mosca que revolotea por la casa.
Y no te gusta
el corazón se te vuelve una pasa
se contrae y no se expande mucho
late pero sigue el pentagrama de la cotidianidad.
Y después de un par de días
los planetas entran por la puerta y se quedan en tu sistema solar
y en la noche parecen alumbrar como luciérnagas
de los amores más románticos de toda la existencia.

Antonella Dawson.

9 dic. 2010

Sad... not, happy.

Los días tristes en vez de escribir una triste canción, nosotras escribimos un triste texto, pero mientras eso no pasa deberíamos hacer galletas (o una pizza vegetariana) y vivir la vida loca mientras eso pasa. Y después hacer algo asi como una fiesta para olvidar lo que pasa y disfrutar una vez más de la vida que es taan bonita.