4 sept 2012
17 ago 2012
Quizá. Tal vez. Quizá.
Quizá sea cierto. Quizá tenga miedo de volver a caer o
sienta que lo estoy haciendo. Quizá necesite tu mano, que me agarres fuerte
para no ir hacia el abismo nuevamente. Quizá tenga miedo de pedirlo y, muy en
lo profundo, quiera hacerlo a gritos. Quizá me haya acostumbrado a estar tan
sola que me descoloque tener a alguien a mi lado a quien pedirle que me agarre
la mano.
Tal vez sea que creí todo el pasado superado. O que insistí
en pretender que jamás aconteció. No a mí. No en esta vida. Tal vez haya sido
el guión de una mala película que leí casi por casualidad. Tal vez haya visto
todo transcurrir, como espectador, mientras los cigarrillos se consumían y los
cafés se enfriaban.
Quizá no quiera aceptar la realidad por el miedo que me da
volver atrás.
8 ago 2012
La humanidad en extinción.
Las sombras suelen ser más amables que los mismos cuerpos.
Los espejismos dicen mucho más que la nitidez, aunque el sueño te hace dudar.
El frío se complementa con el excesivo consumo de café, pero la ciudad sigue perdiendo un poco de calor. Y la luz ya no se hace tan presente.
Es invierno, lo sé, lo sabemos pero tampoco lo estamos aceptando por completo.
Ya no comprendo en qué estaciones pasará el humano que nunca cambia su hostilidad y su calidez oculta y destrozada que no tiende a aparecer. La empatía con los seres. La amabilidad y sobretodo, la comprensión. Dónde y por qué demoran en aparecer.
Dónde quedó la humanidad.
Parece que tal cual como fue la extinción de los dinosaurios, cada vez se irá muriendo más y más la humanidad, los corazones y las alegrías. El deseo de querer vivir y despertar cada mañana feliz o al menos con ganas de seguir, de durar más que ese segundo.
El frío se complementa con el excesivo consumo de café, pero la ciudad sigue perdiendo un poco de calor. Y la luz ya no se hace tan presente.
Es invierno, lo sé, lo sabemos pero tampoco lo estamos aceptando por completo.
Ya no comprendo en qué estaciones pasará el humano que nunca cambia su hostilidad y su calidez oculta y destrozada que no tiende a aparecer. La empatía con los seres. La amabilidad y sobretodo, la comprensión. Dónde y por qué demoran en aparecer.
Dónde quedó la humanidad.
Parece que tal cual como fue la extinción de los dinosaurios, cada vez se irá muriendo más y más la humanidad, los corazones y las alegrías. El deseo de querer vivir y despertar cada mañana feliz o al menos con ganas de seguir, de durar más que ese segundo.
Antonella Dawson.
14 jul 2012
Apuñalar el miedo, escupir sobre él y caminar.
De tanto querer ser, me olvido de lo que soy, de lo que tengo y de lo que puedo no tener.
El egoísmo envuelto en la búsqueda incesable, las faltas de ortografía asomándose; la memoria selectiva apagada, el bloqueo activado y las inagotables ganas de que la esencia vuelva.
Lo verde, los grados, las sonrisas, las palabras, sobre todo las palabras y las ganas.
Duele más no tener ganas de algo, que tener ganas.
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