contador de visitas

20 jun 2013

Uno de las varias noches de insomnio.

Ya nada es como antes. Ya nadie sonríe. Todos se vuelven espejismos monótonos, que caminan cabizbajos. Cansados, perdidos. Perdidos entre los conocidos. Reconociéndose en la distancia.
Mientras más alejados estén más cómodos se sienten. Y es que estas paredes, más que las mismas personas, son las que atormentan.
Ni tampoco la tormenta cesa, y mucho menos el cansancio.
Las palabras se guardan ante tantos oídos que ya no entienden razones, sentimientos... Nada.
Tantos corazones grises, perdiendo latidos en sus días de oscuridad regalados por si mismos. Que en su comodidad ya no quieren teñirse de otro color.
La tristeza los sucumbe. La oscuridad los conquista, mientras que día a día la soledad los envenena exquisitamente.
Ya nadie comprende. Ni tampoco quieren. En su asientos están esperando como pasan los días y el café se enfría.


9 nov 2012

Hoy, mañana, pasado, y siempre; hasta que la muerte nos separe.


Qué hacer para que dejen de ser sobrevivientes de una vida de mediocridades envueltas en un envoltorio de papel de regalo. Cómo tratar de evitar ser una sobreviviente más y empezar a vivir?
Las soberanas sombras cada vez más largas, los rostros cada vez más arrugados, sumando y sumando depresiones, sonrisas invertidas y la tristeza en la mirada. La misma mirada de siempre que deja esclarecer una sonrisa mutilada por las circunstancias.
La incertidumbre de pensar en un mañana, sumando dolores de cabeza y restando ritmo cardíaco.
Los mismos oídos de ayer, hoy desgastados por los constantes gritos y la bulliciosa ciudad incesable.
Un cigarro, dos, tres, diecisiete y de vuelta a comprar más. Empezando un día más para algún día terminarlo.



4 oct 2012


Ha aparecido frente a mí, de nuevo, el despreciado momento en el que me pregunto, una y otra vez, hacia dónde salir corriendo. Inmóvil en la espesura de la obscuridad, sé que un paso en falso puede acabar con todo. No me animo a moverme, o mejor dicho, no se hacia dónde debería hacerlo. Hoy, aquí y ahora no sé nada sobre todo aquello que siempre creí saber muy bien.

Mientras enciendo un cigarrillo me encuentro maldiciendo aquel día. Ese maldito y al mismo tiempo tan bendito día, en el que todo cambió de repente. Nunca nada ha vuelto a ser igual. Y no puedo negar que quizá eso haya sido, un poco, lo que me ha salvado. El espejo a lo lejos me murmura lo que he de aceptar.

Mientras, entre sorbos de café y lágrimas, quisiera ser tantas cosas que observo muy distantes y no soy. A veces simplemente quisiera ser.  

17 ago 2012

Quizá. Tal vez. Quizá.


Quizá sea cierto. Quizá tenga miedo de volver a caer o sienta que lo estoy haciendo. Quizá necesite tu mano, que me agarres fuerte para no ir hacia el abismo nuevamente. Quizá tenga miedo de pedirlo y, muy en lo profundo, quiera hacerlo a gritos. Quizá me haya acostumbrado a estar tan sola que me descoloque tener a alguien a mi lado a quien pedirle que me agarre la mano.

Tal vez sea que creí todo el pasado superado. O que insistí en pretender que jamás aconteció. No a mí. No en esta vida. Tal vez haya sido el guión de una mala película que leí casi por casualidad. Tal vez haya visto todo transcurrir, como espectador, mientras los cigarrillos se consumían y los cafés se enfriaban.

Quizá no quiera aceptar la realidad por el miedo que me da volver atrás.

8 ago 2012

La humanidad en extinción.


Las sombras suelen ser más amables que los mismos cuerpos. Los espejismos dicen mucho más que la nitidez, aunque el sueño te hace dudar.
El frío se complementa con el excesivo consumo de café, pero la ciudad sigue perdiendo un poco de calor. Y la luz ya no se hace tan presente.
Es invierno, lo sé, lo sabemos pero tampoco lo estamos aceptando por completo.
Ya no comprendo en qué estaciones pasará el humano que nunca cambia su hostilidad y su calidez oculta y destrozada que no tiende a aparecer. La empatía con los seres. La amabilidad y sobretodo, la comprensión. Dónde y por qué demoran en aparecer.
Dónde quedó la humanidad.
Parece que tal cual como fue la extinción de los dinosaurios, cada vez se irá muriendo más y más la humanidad, los corazones y las alegrías. El deseo de querer vivir y despertar cada mañana feliz o al menos con ganas de seguir, de durar más que ese segundo.

Antonella Dawson.

14 jul 2012

Apuñalar el miedo, escupir sobre él y caminar.



De tanto querer ser, me olvido de lo que soy, de lo que tengo y de lo que puedo no tener.
El egoísmo envuelto en la búsqueda incesable, las faltas de ortografía asomándose; la memoria selectiva apagada, el bloqueo activado y las inagotables ganas de que la esencia vuelva.
Lo verde, los grados, las sonrisas, las palabras, sobre todo las palabras y las ganas.
Duele más no tener ganas de algo, que tener ganas.

13 jun 2012


Pretendo creer que no seguiré muriendo, que no permanecerás incendiándome de a poco y completamente para siempre. Que no he de continuar consumiéndome con él último cigarrillo que has encendido. Que no seré el último sorbo del café frío que no deseas beber.
Por mucho que quiera, no puedo. Sé muy bien cuál es el destino que le espera a esta nada. Sé cuál es el fin de esto que nunca existió. Y sin embargo, continúo abriéndome paso entre el humo que me cega y merodeando entre intentos fallidos por no reconocerlo.

27 may 2012

el amor es y no es.

(...) El verdadero amor no te hace ser la persona que nunca fuiste, no te cambia, no te transforma, no te exige torpezas, no te derrocha violencia, no te grita anarquía cuando tu corazón vive bajo las ofensas y bajo el golpe encima de tu rostro.


El amor es y no es.
El amor es algo pasional, algo sin remedio, una cura exacta y sin receta médica; y a la vez la peor de las autodestrucciones. El amor se siente, se vive, se respira; late y late en los corazones de las personas, de los animales y de las flores. El amor, el deseo, el desamor y la autodestrucción bajo los limites de una desilusión. El amor siempre será lo indescifrable, lo incontrolable, pero jamás, JAMÁS, algo similar a la obsesión y al derecho de propiedad humana, carnal y objeto del mismo deseo pasional incontrolable violento.


Agosto 2010.

18 may 2012

De frío y de amargo para un café.


De repente hace más frío de lo normal. Los huesos se entumecen y la piel se enrojece; y es absurdo porque hoy hizo más calor que ayer, al menos el sol se asomó mucho más.
En verdad día a día todo se esclarece más, parecía que al fin los nuevos tiempos llegaron. Al fin! - pensé-, pero sin embargo, entre toda la calma y lo demás todo vuelve a decaer, y se hace imposible mantenerse en pie ante el maldito remezón; y lo peor es que se pronostican peores y ya las piernas pierden firmeza, tiritan y ya no quieren más, no pueden disimular. El frío no ayuda a soportar.
De café en café, de cigarrillo en cigarrillo, y todavía se hace difícil encontrar los rastros diminutos de las pisadas pasadas, y parece que ya es en vano recorrer hacía atrás solo para encontrar la identidad perdida; pareciera que día a día se pierde el tiempo, se atrofia el pensamiento y se desconocen las palabras y cuesta decir y traducir y todo cuesta un poco más.
De repente pareciera que entre tanto que sucede, mucho se pierde y que literalmente volveré a nacer.

Por cierto, el último grano de esperanza lo serví en el último café de ayer y se fue, no sé por dónde, pero sí sé que se fue y no lo tomé.

17 may 2012


"Puede que consideren una falta de educación que me presente ante ustedes fumando, pero de menos educación considero que le interrumpan a uno mientras fuma."
Oscar Wilde.

20 abr 2012

Hoy me ha invadido una angustia que sólo un cigarrillo y un café logran aplacar de a ratos. Esa angustia que tan amiga mía solía ser tiempo atrás, pero que hace mucho no me daba la mano.
Hoy ha entrado en el fondo de mi ser, sin saber bien cómo ni cuándo. Siempre tan punzante y altanera. Siempre quitándome el aire.
Hoy me ha penetrado esa angustia que sólo tu abrazo ha sabido curarme. Ya no me queda más consuelo que preparar un café bien cargado y amargo, y sentarme en la ventana a observar como el humo de mi cigarrillo intenta llevarse consigo el desconsuelo.
Quisiera llamarte para susurrarte al oído todo lo que mis labios se han callado, pero se que no debo. Se muy bien que correría el riesgo de perder para siempre la nada que hay entre nosotros.

Siendo sinceros, prefiero quedarme en compañía de esta angustia y mi café, a eso.

14 nov 2011

La realidad abrazando una belleza putrefacta integrada con el esqueleto de unos varios cigarrillos asesinados y unas varias colillas que publican una ápice evidencia de que ya no formarán más parte de las cenizas ya consumidas.
El pasado añejándose en la copa trizada que no te animas a desechar porque sabes que, aunque no quieras, un día volverás a beber de ella arriesgándote (o tal vez esperando) a cortarte el labio y sangrar.
Aunque sabes perfectamente cada minucioso detalle de ese camino, te tienta. Pero ahora solo te mantienes sentada en un muro con peligro de derrumbe. Fumándote el último cigarrillo de la cajetilla, acabando o aguardando dar el gran salto.

8 nov 2011

Malos hábitos.

Te he acostumbrado muy mal a que me pidas cuando ya no tengo más para darte y que luego me dejes enfrente de la nada misma, con los cigarrillos y la vida consumida. Te he acostumbrado muy mal a que sepas que siempre tendré horas y cigarrillos para gastar contigo, y así puedas ir y venir a tu maldito antojo, dejando a mi sombra plantada en tantos lugares tantas noches.
Y al final soy yo quien siempre se queda bajo la lluvia esperándote, empapándose el alma. Poco a poco se han ido destruyendo los anhelos que con esfuerzo había logrado construir, para no darte del todo por perdido. Y día tras día siento como me ahoga tu ausencia, incluso cuando estás a mi lado.

Pero aquí me encuentro una vez más esperándote aunque se que tal vez lo más probable sea que no llegues. Y enciendo un cigarrillo mientras la noche me abraza.

4 nov 2011



La madrugada intentando pasar sigilosa por el suelo de madera vieja. Te das cuenta de dos cosas, que de nuevo el sueño demoró en bajarse del tren, y que la madrugada pesa cada vez más que antes.

1 nov 2011

Ella encallada en el paraíso del invierno.



Ella rellenándome los rincones vacíos, intentando completar el rompecabezas que se desarmó hace varios años luz atrás. Buscando las cenizas que completan el cigarrillo que tiene como único cabo suelto una colilla. La maldita colilla traicionera, burlona y sucia que no para de reírse en mi cara mientras las cosas siguen sucediendo sin poder detenerlas. Con el papelillo perdido, el contenido consumido y la vida en proceso de construcción, juntando las piezas, construyendo esquemas a prueba de balas y un escudo armado que no dudaré en usar si fuera necesario.
Los momentos seguidos del tiempo parecen adquirir información relevante de algo propio que ahora pareciese ser común.
“Acuario debería lograr despojarse de su pasado” – dicen los medios en la sección del horóscopo -.
Antonella todavía atada interminablemente al paraíso del invierno de los años ya transitados, en una incesable búsqueda de las sensaciones de antaño y las que en pausa quedaron dejando en evidencia que no es posible encontrar las respuestas indescifrables de un acontecimiento inefable que hace tiempo perdió los antecedentes del caso.

Los hechos trascendiendo y ya no hay manera de detenerlos.

27 oct 2011

Face del blog

AGREGUEN


Face: Marie Saint Laurence
E-mail: coffeeandcigarettes@hotmail.com.ar

21 oct 2011

Las horas.

Últimamente las horas se consumen cual cigarrillos en noches de insomnio. Y yo ya no distingo si es peor quedarme sin cigarrillos o sin horas para seguir mirándolas transcurrir, así, casi como si nada. Pareciese que el mundo exterior no me interesase en absoluto, pero no es que me importe poco o nada lo que pasa a mi alrededor. El problema radica en que la mayor parte del tiempo vivo en un pseudo-mundo dentro de mi cabeza. 
Ojalá pudiese ser un poco menos como soy, y un poco más del modo en que me gustaría ser. Acariciar siempre el momento cuando éste ocurre. Y vivir en el mundo real.
Despertar no es lo que uno más quisiera cuando los sueños rozan la perfección. A veces, tan sólo a veces, desearía dejar de imaginar tanto.

22 sept 2011

Lo único que tengo.


Hojas escritas y manchadas en el límite de la mañana, sufriendo la depresión de las palabras sin color, donde ahora quedó una mancha oscura, tenue y algo aterradora. Pero las letras no se han ido, desgraciadamente tal vez.
Mis ojos localizando los hallazgos de los garabatos insensatos de una lógica perdida, con palabras cualquiera, repetitivas, llenas de todo lo que no dejan de hacerlas inconclusas.
Los incendios mentales sucediendo, quemando los bosques creados a partir de la base de letras inesperadas, de una ilusión desganada y el miedo. Donde aún sigue extraviada la cordura de los parámetros de un hoyo negro, ciego de la realidad, que se encarga de sustraer información y léxico.
Ya no consigo retener las palabras. Y de tanto pensar en el guión de lo que sucederá, al final termino por transformar todo suceso en un realismo pronosticado por un mal congénito, quizás.
A pesar de que siento que puedo perder todo y quedarme con nada, creo que nunca nadie me podrá quitar lo único propio y mío que tengo hasta ahora, escribir. Aunque solo sean garabatos innecesarios que esconde entre espacios un poco de sentido.

13 sept 2011

Cómoda inconformista.



No me acostumbro a este fragmento que ahora soy de lo que antes fui.
No me consuela el pensamiento conformista de que a su debido tiempo todo volverá a ser como antes.
No reconcilio el pasar de los días con el tiempo tendido, esperando a que las cosas sucedan más rápido, mientras que en mi desgano y razonamiento me cuestiono todo de brazos cruzados, simulando hacer algo para el que ha llegado tarde.
A veces de verdad todo parece un pronóstico mal creado, un error de la naturaleza que marcha y me marchita en mi realidad, envenenando los pasos, adormeciéndome las piernas y palpitándome el corazón, como tal taquicardia terminal que quisiera darle un final absurdo a todo delirio embriagado con circunstancias de la realidad y un toque de pánico infernal.